domingo, 7 de octubre de 2018

Conocimiento Científico y Paradigmas de la Investigación Científica


CONOCIMIENTO:



El proceso de conocer no es más que la relación exhaustiva que se genera entre el sujeto, el objeto, el hecho mismo de conocer y la información obtenida del mismo objeto en estudio. En este sentido, el sujeto en contacto con el objeto alcanza el resultado, y verifica la relación del objeto con la representación interna de este. Es allí cuando se produce la posesión del conocimiento. Afirma Prusak (1997) que el conocimiento es una combinación de valores, información contextualizada y experiencias que proporciona un marco para evaluar e incorporar nuevas experiencias e información. El conocimiento se origina y se aplica en la mente de las personas” (P.43).

El proceso de conocer hace consciente al individuo de su realidad donde no hay cabida para falsedades, en consecuencia, es un conjunto de habilidades que representa las creencias de los individuos y que permite nutrirse y empoderarse, transcendiendo y generando nuevos conocimientos. 

De igual manera, Probst, Raub y Romhardt (2001) indican que el conocimiento comprende tanto la teoría como la práctica, las reglas cotidianas al igual que las instrucciones para la acción, el conocimiento se basa en datos e información, pero a diferencia de éstos siempre está ligado a las personas” (P.24). Ahora bien, el conocimiento puede ser científico o no, según sea la relación que se tenga con los elementos antes mencionados (sujeto-objeto-hecho-resultado). El conocimiento no científico es subjetivo, adolece de razón por lo que es concebido en la mayoría de las veces a través de la intuición.

Por el contrario, el conocimiento científico, según Bugne (1985) “es predominantemente conceptual; consta de sistemas de conceptos interrelacionados de determinados modos” (P.64). Esto necesariamente conlleva, a que sea sistemático. Una ciencia no es un agregado de informaciones inconexas que cada investigación detalla de manera individual y aislada, sino un sistema de ideas, conectadas lógicamente entre sí. Cada uno de los campos en los que la ciencia se divide contiene teorías o sistemas de ideas que mantienen vínculos estrechos.

Para Hessen (1997) un conocimiento podría considerarse como científico, sólo si está libre de prejuicios y presuposiciones, además, se deben separar los juicios de hechos de los juicios de valor”. Es decir, este conocimiento está fundamentado en los elementos de la ciencia, como su contenido, su campo y su método. Por ello, la ciencia procura la precisión en este conocimiento, la mayor coherencia entre sus enunciados y lo que sucedió o sucede en la realidad. Bugne (1980) establece que no significa que el desarrollo de la ciencia carezca de errores e inexactitudes, pero una de sus misiones consiste precisamente en elaborar técnicas para detectar esos problemas y sacar provecho de ellos.” Los resultados, entonces, deben ser publicados, primeramente, al interior de la comunidad científica, para que aquellos científicos que no participaron en la investigación puedan examinar y comparar sus conclusiones a la luz de los hallazgos de estudios precedentes. En segundo término, la ciencia divulga el estado de sus producciones al conjunto de la sociedad a los fines que esta evalúe su utilidad en virtud de sus problemas contemporáneos.

PARADIGMA:   


Un paradigma es una estructura coherente constituida por una red de conceptos a través de los cuales ven su campo los científicos, constituida por creencias metodológicas y teóricas entrelazadas que permiten la selección, evaluación y crítica de temas, problemas y métodos. En consecuencia, Kuhn (1975) define paradigma como “una estructura conceptual, de creencias metodológicas y teorías entrelazadas que abre el campo de visión, de una comunidad científica específica, formando su concepción del mundo (cosmovisión), a la vez que la construye como tal”.  Por lo tanto, Involucra el compromiso entre los miembros de una comunidad científica, todo lo cual implica una definición específica del campo de la ciencia correspondiente, y se expresa en una tradición orgánica de investigación. 

Son muchos los paradigmas que ha adoptado la ciencia en el transcurrir de los siglos, ya que los paradigmas cambian y se transforman, como consecuencia de una revolución científica. Cada revolución es una oportunidad de pasar de un paradigma a otro. Si se desarrolla una crisis, originada por un enigma no resuelto por el paradigma actual, es esencial para el progreso de la ciencia un cambio de paradigma, obligando a los científicos a buscar nuevos horizontes. Ahora bien, los paradigmas no pueden calificarse uno mejor o peor que otro, es solo una posición de la ciencia en un período histórico determinado, por lo que para ser considerado paradigma debe ser aceptado en su totalidad por la comunidad científica que lo representa.

Un paradigma puede entenderse como un modelo, un patrón de conducta, un ejemplo a seguir para resolver determinadas situaciones o problemas. Hacking (1997) establece que al consolidarse una teoría en el campo científico, “sus prescripciones acerca de cómo resolver problemas o enigmas del mundo son enseñadas y reproducidas entre los investigadores, de manera tal que su hegemonía se extiende hasta anular cualquier otro tipo de explicación alternativa” (P.15).

Un paradigma también comprende una matriz disciplinar, es decir, un grupo de investigadores que comparte una línea de indagación, que interactúan entre sí y que tienen metas, problemas, conjeturas y métodos comunes. Cada paradigma postula una serie de leyes o teorías científicas destacadas en tanto modelos explicativos como, asimismo, sus formas de aplicación y el instrumental requerido para lograr que las nociones del paradigma se refieran al mundo real.

Según Flores (2004),un paradigma engloba un sistema de creencias sobre la realidad, la visión del mundo, el lugar que el individuo ocupa en él y las diversas relaciones que esa postura permitiría con lo que se considera existente”. Es así como El paradigma se convierte en una especie de gafas que permitirán al investigador poder ver la realidad desde una perspectiva determinada, por tanto, éste determinará en gran medida, la forma en la que desarrolle su proceso investigativo.


POSITIVISMO:


Según Hernández, Fernández y Baptista (2010) es “Augusto Comte quien bautiza el nacimiento del positivismo, cuando en 1849 publica su Discurso sobre el espíritu positivo, lo cual genera el gran comienzo del paradigma positivista en la investigación”. Se denomina Positivismo a la corriente o doctrina filosófica surgida en Europa a finales del siglo XIX, que postula al conocimiento científico como única modalidad de saber legítima y fuente del progreso de la humanidad. El conocimiento se apuntala en el análisis riguroso y metódico de los diferentes hechos y fenómenos que componen la realidad social y natural. Su desarrollo a lo largo de la historia incluyó a los empiristas lógicos o Círculo de Viena, y más tarde, a uno de sus revisionistas más destacados, Karl Popper. 

El paradigma positivista se califica de cuantitativo, empírico-analitico, racionalista, sistemático gerencial y científico tecnológico. Ricoy (2006) indica que, el paradigma positivista “sustentará a la investigación que tenga como objetivo comprobar una hipótesis por medios estadísticos o determinar los parámetros de una determinada variable mediante la expresión numérica” (P. 14).

Cuenya y Ruetti (2010) enfatiza que en este método cuantitativo el saber científico se caracteriza por ser racional, objetivo, se basa en lo observable, en lo manipulable y verificable”. (P.271). Basarse en el positivismo es aceptar conocimientos que procedan de la experiencia del sujeto, el empirismo. Mediante el principio de verificación de las proposiciones, sólo tienen validez los conocimientos que existen ante la experiencia y observación; todo debe ser comprobado para ser válido para la ciencia. En este paradigma la experimentación ha constituido la principal forma para generar teoría formal.

La ubicación de un investigador en un determinado paradigma es producto de la respuesta a tres preguntas. Por tanto, se responderá a cada una de ellas mediante la postura del positivismo. En primer lugar, la pregunta ontológica. Para el positivismo la realidad es absoluta y totalmente aprehensible por el ser humano, es regida por las leyes y mecanismos naturales. Desde este paradigma se pueden determinar los diferentes factores que se encuentran alrededor de un fenómeno de estudio, sean éstos causales, mediadores o moderadores (Field, 2009).

En segundo término, la pregunta epistemológica. En la relación entre el conocedor y lo que puede ser conocido, en el positivismo existe un dualismo y objetivismo, en donde el investigador y el objeto de estudio son totalmente independientes. Es más, en este enfoque se debe controlar una posible interacción entre el investigador y el objeto de estudio, puesto que puede generarse un sesgo en su proceso investigativo. Los hallazgos basados en este paradigma son reales y generalizables a toda la población (Guba & Lincoln, 2002 P.115).

Finalmente, la pregunta metodológica. Desde el paradigma positivista las respuestas a una pregunta de investigación son interesantes, siempre y cuando, se puedan realizar mediciones sobre el fenómeno de estudio. En esta perspectiva son válidos los métodos experimentales, en los cuales se manipulen de forma intencionada las variables independientes en diversos niveles de experimentación.

En el paradigma cuantitativo, el sujeto de la investigación es un ser capaz de despojarse de sus sentimientos, emociones, subjetividad, de tal forma que se pueda estudiar el objeto, la realidad social y humana "desde afuera". La relación entre el sujeto y el objeto de investigación es de independencia. Aun cuando se investiga sobre aspectos humanos como motivación, actitud, intereses, se percibe al objeto social como algo que no es directamente observable, que es real pero que existe independientemente del pensamiento.

POST-POSITIVISMO:


Flores (2004) afirma que el post-positivismo es una versión modificada del paradigma positivista. La diferencia con el positivismo radica en que en el post-positivismo la realidad existe pero no puede ser completamente aprehendida. Lo real se lo entiende desde las leyes exactas, sin embargo, ésta únicamente puede ser entendida de forma incompleta. Una de las razones para no poder lograr una comprensión total y absoluta de la realidad se basa en la imperfección de los mecanismos intelectuales y perceptivos del ser humano, lo que lo limita para poder dominar todas las variables que pueden estar presentes en un fenómeno.

Hernández, Fernández y Batista (2010) hacen un resumen de las características del paradigma post-positivista, en donde afirman que en éste la realidad puede ser conocida de forma imperfecta, el investigador puede formar parte del fenómeno de interés, el objeto de estudio influencia al investigador y viceversa, la teoría o hipótesis que sustenta la investigación influye en el desarrollo de la misma, el investigador debe estar consciente de que sus valores o tendencias pueden influir en su investigación, se puede realizar investigación de laboratorio o diseño cuasiexperimental, siempre existirá un nivel de error en las mediciones del fenómeno que se realicen y los hallazgos deben estar comprobados con fundamentos teóricos que los respalden.

En respuesta a la pregunta ontológica este paradigma afirma que la concepción de la realidad no es ingenua como en el positivismo, sino que es desde una postura reflexiva, en donde, si bien es cierto, la realidad puede considerarse como existente, ésta es imperfectamente aprehensible porque los fenómenos son incontrolables y el ser humano es imperfecto.

La pregunta epistemológica es respondida mediante un dualismo modificado y un objetivismo. Los resultados que se encuentran en una investigación basada en este paradigma son considerados como probablemente verdaderos.

La pregunta metodológica es resuelta mediante la falsación de las hipótesis, una experimentación modificada, en donde se consideran los métodos cuasi-experimentales y la posibilidad de incluir métodos cualitativos como el análisis de contenido, que puede poseer elementos cuantitativos, o la teoría fundamentada de subtipo sistemática, que permite (a diferencia de la teoría fundamentada de subtipo emergente) generar hipótesis de la realidad mediante la codificación axial, selectiva y la explicación de un fenómeno mediante el paradigma codificado (Creswell, 2014; Fernández, 2002; Guba y Lincoln, 2002).

Desde la perspectiva del paradigma cualitativo, es inaceptable desligar pensamiento y realidad, y se tiene la convicción sobre una realidad modelada y construida por los pensamientos, en donde se investigará de acuerdo a como se forme parte de esa realidad y desde la perspectiva y posibilidad para conocerla. En palabras de Bourdieu (1987) “el hecho social adquiere relevancia en su carácter subjetivo y su descubrimiento se realiza a través de lo que piensa el sujeto que actúa. Entre el sujeto de la investigación y el objeto que habla se establece una relación de interdependencia e interacción”.

Es decir, lo que diferencia fundamentalmente la investigación cualitativa de la cuantitativa no son los procedimientos metodológicos ni los instrumentos que usan, sino su perspectiva epistemológica, el interés teórico que persiguen y la forma de aproximarse conceptualmente a la realidad humana y social.

El paradigma cualitativo posee un fundamento decididamente humanista para entender la realidad social de la posición idealista que resalta una concepción evolutiva y negociada del orden social. Percibe la vida social como la creatividad compartida de los individuos. El hecho de que sea compartida determina una realidad percibida como objetiva, viva, cambiante, mudable, dinámica y cognoscible para todos los participantes en la interacción social.


EPISTEMOLOGÍA:


Se puede describir como una ciencia que se fundamenta en la diversidad y no en la unidad del espíritu científico, por lo tanto, elabora su propio discurso. Es decir, se constituye en una ciencia que discute sobre la ciencia y en consecuencia sobre el conocimiento. De acuerdo con Byron, Browne y Poter (1986), la epistemología “es la teoría filosófica que trata de explicar la naturaleza, variedades, orígenes, objetos y límites del conocimiento científico” (P.192). La epistemología es una actividad intelectual que reflexiona sobre la naturaleza de la ciencia, sobre el carácter de sus supuestos, es decir, estudia y evalúa los problemas cognoscitivos de tipo científico. Es ésta pues, quien estudia, evalúa y critica el conjunto de problemas que presenta el proceso de producción de conocimiento científico.

CONSULTAS BIBLIOGRÁFICAS

Bunge, M. (1980). La ciencia. Su método. Su filosofía. Buenos Aires, Ediciones.

Bunge, M. (1985). La investigación científica: Su estrategia y su filosofía. Barcelona: Arie.

Byron, W. F, BROWNE, E. POTER, Roy (1986). Diccionario de historia de la ciencia.  Herder, Barcelona.

Creswell, J. (2014). Research Design. Qualitative, Quantitative, and Mixed Methods Approaches Fourth Edition. California: SAGE Publications.

Cuenya, L., & Ruetti, E. (2010). Controversias epistemológicas y metodológicas entre el paradigma cualitativo y cuantitativo en psicología. Revista Colombiana de Psicología.

Fernández, F. (2002). El análisis de contenido como ayuda metodológica para la investigación. Revista de Ciencias Sociales, 2 (96), 35-53.

Field, A. (2009). Discovering Statistics using SPSS. Los Angeles: SAGE.

Flores, M. (2004). Implicaciones de los paradigmas de investigación en la práctica educativa. Revista Digital Universitaria, 5 (1), 2-9.

Guba, E., & Lincoln, Y. (2002). Paradigmas en competencia en la investigación cualitativa. In C.

Hacking, I. (1997). Representar e intervenir. México DF, Paidós.

Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2010). Metodología de la Investigación. México D.F.: Mcgraw-HILL / Interamericana Editores, S.A. de C.V.

Hessen, J. (1997). Teoría del Conocimiento. Buenos Aires: Editorial Panamericana.

Kuhn, T. (1975). La Estructura de las Revoluciones Científicas. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica.

Probst, G., Raub, S. y Romhardt, K. (2001). Administre el conocimiento. México: Prentice Hall.

Prusak, L. (1997). Knowledge in organizations. Boston, Butterworth- Heinemann.

Ricoy, C. (2006). Contribución sobre los paradigmas de investigación. Revista do Centro de Educação, 31 (1), 11-22. Siglo Veinte.

2 comentarios:

  1. Uno de los aspectos resaltantes de estas definiciones, es lograr identificar de forma conceptual, conocimiento que venimos practicando dentro de nuestro proceso de formación, pero que al menos desde mi perspectiva no tenia entendimiento completo de su significado; es así, como por ejemplo siempre escuchamos la palabra dogma y se relacionaba de forma directa con el ámbito eclesiástico, es ahora comprensible a través de conceptualizacion de estas teorías, que el mismo se enmarca en este ámbito religioso, debido a que se fundamenta en creencias que no son refutadas y son dadas como ciertas por parte de sus autoridades y seguidores. En este mismo contexto, conocer como el post positivismo parte de una realidad filosófica que requiere la simbiosis entre el sujeto y el objeto v de estudio en conjunción con la realidad, la cual busca la respuesta mas allá de un simple dato numérico, adentrándose en una ciencia social que persigue comprender la realidad de la sociedad misma. Excelente post.

    ResponderBorrar
  2. Excelente explicación, ya que el termino es comúnmente aplicado cuando una persona o grupo de personas cree y en un tema especifico y que para ellos es su verdad, pero el contenido considera la existencia de la investigación científica, apoyada en una selección de problemas y métodos que avalan dichas creencias.

    ResponderBorrar